12 consejos para aguantar la Betaespera

Dos semanas, tan sólo dos semanas separan la transferencia de embriones o inseminación artificial y la prueba de embarazo que nos dará el deseado positivo o un desesperanzante negativo. Y digo sólo, sí,  sólo 14 o 15 días que en nuestro ritmo de vida habitual a penas significan nada y pasan como un suspiro.

 

Cuando algo importante viene en camino y esperamos esa fecha con ilusión y temor, a la par, cada día es como una montaña más que hemos de subir paso a paso.

 

Es sencillo dar consejos como: piensa en otra cosa, cuando menos lo esperes llegará, no te pongas nerviosa que si tiene que ser, será… Aconsejar desde fuera resulta sencillo, vivirlo en primera persona incrementa la ansiedad y las sensaciones de pérdida de control.

 

Hoy hablamos de esta larga espera de tan sólo dos semanas. Las dos semanas más largas de la historia personal de muchas familias.

15 días de betaespera

Cuando hablamos de “Betaespera” nos estamos refiriendo al período de tiempo que transcurre desde la inseminación artificial o transferencia de embriones, en los procesos de reproducción asistida, hasta la realización de la prueba de embarazo. En esta prueba, es una hormona, la Beta-hCG que produce el embrión desde los primeros días de gestación, la que nos indica si se ha dado o no el embarazo, son necesarios unos 14 días de espera. Por esta razón, al proceso de espera se le conoce como Betaespera.

 

Y es que dos semanas parecen poca cosa. ¿Qué son 15 días cuando estos nos separan de nuestras vacaciones? ¿y cuando tenemos que reincorporarnos al trabajo después de ellas? En uno u otro caso, son tan sólo 15 días igualmente, pero la interpretación que damos de esas dos situaciones es absolutamente distinta. 

 

Cuando hablamos de la resolución positiva o negativa de un ciclo de reproducción asistida plagado de altibajos emocionales, inversión de tiempo  y proyectos de futuro, sin duda, estos 15 días de espera resultan totalmente diferentes.

 

En estos días se acrecientan las dudas y los miedos, la esperanza y desesperanza, el optimismo y el pesimismo y, por descontado, los niveles de ansiedad en hombres y mujeres aumentan inevitablemente, convirtiéndose en el momento de mayor estrés y ansiedad de todo el ciclo de reproducción asistida.

 

¿Qué podemos hacer para mantenernos relativamente estables y saludables emocionalmente durante estos días?

12 consejos para aguantar la betaespera

  1. Saber que nuestro vaivén emocional es natural: ya sea una pareja como si se trata de una sola persona, es natural que nuestras emociones sufran altibajos constantes. Nos enfrentamos a la resolución de un proyecto muy importante en nuestra vidas. Si se trata de una pareja, es importante que ambos miembros se muestren comprensivos con el otro, es fundamental el apoyo mutuo y el acompañamiento. Si hablamos de una mujer en particular, será muy importante que se encuentre acompañada durante estos días, contenida y protegida y que tenga la posibilidad de contar con el apoyo social de su entorno.
  2. Proyección del resultado: como en cualquier otro “examen” o “prueba” que se nos presenta, a lo largo de la vida, es importante proyectar en positivo aunque siempre con los pies en suelo. Si este resultado es positivo, como si es negativo, tengamos en cuenta que no es nuestra única y última posibilidad. Tenemos un amplio abanico de opciones que nos permitirán hacer realidad nuestro sueño de ser mamá/papá.
  3. Obsesión con nuestro cuerpo: cuando se busca el embarazo, normalmente, empezamos a hipervigilar los cambios en nuestro cuerpo para intuir si existe o no la gestación. No te obsesiones con ello, distrae tu atención hacia otro lado, esto sólo aumentará tus niveles de estrés.
  4. Respirar y relajarnos: siempre recomiendo, se pase por el momento vital que se pase, no olvidarnos de practicar habituales ejercicios de respiración y relajación. Con constancia se consigue controlar óptimamente los niveles de ansiedad de manera natural.
  5. Stop a los pensamientos: y más si éstos son negativos. Cada vez que los pensamientos acerca del resultado vengan a tu mente, páralo, dibuja una señal de STOP en tu cabeza y desvía estos pensamientos hacia otro lado. Por más vueltas que demos al tema, hemos de esperar al resultado definitivo, unos días más.
  6. Reposo relativo: tras la transferencia o inseminación se recomiendan 24-48 horas de reposo, tras este tiempo, se puede llevar una vida totalmente normal, siempre y cuando no se hagan excesivos esfuerzos (algo que se recomendaría en cualquier embarazo natural). No te obsesiones con el reposo absoluto, esto no va a mejorar las posibilidades de embarazo.
  7. No tomar agua en exceso: al aumentar la cantidad de hormonas presentes en tu cuerpo el agua podría retenerse en exceso y provocar un cuadro de hiperestimulación ovárica. Mejor consumir bebidas isotónicas.
  8. No a las pruebas de embarazo caseras en orina: en tan sólo 14 días, a pesar de la mejora continua de este tipo de pruebas, podrías obtener un falso positivo o un falso negativo. Tanto en un caso como en otro, es innecesario. Sólo tienes que esperar unos días más. Paciencia.
  9. Planificar actividades: como sabemos que es complicado quitarse de la cabeza el día de la prueba, es interesante que, si disponéis de tiempo libre, planifiquéis actividades diferentes: una cena, una escapada a un lugar diferente, ir al cine, quedar con amigos. Cualquier cosa que os ayude a desconectar y hacer más llevadera esta espera.
  10. No a los baños en mar, piscina o en casa: si has pasado por una punción folicular es recomendable que esperes a hacerlo ya que se ha limpiado el moco vaginal que nos protege de infecciones. Mejor evitarlo para prevenir.
  11. Hacer ejercicio físico moderado: la realización de ejercicio físico también ayuda a mantener los niveles de ansiedad y estrés más controlados. Sal a caminar o practica yoga. Será beneficioso para ti. Evita deportes de alto impacto como correr.
  12. Trabaja… o no: siempre aconsejo continuar con la vida diaria siempre y cuando ella nos ayude a desviar nuestros pensamientos hacia el polo positivo. Si tu trabajo te hace sentir bien y te permite distraer tu mente, vete a trabajar. Si por el contrario, te estresa más y tienes la posibilidad de pedir unos días libres, házlo y dedícate a mimarte y hacer cosas que te beneficien emocionalmente. Haz planes que tenías pendientes, escribe si ello te relaja, vete de compras o a un spa.

 

Espero haberos servido de ayuda “betaesperantes” y, por favor, no desesperéis. ¡¡ÁNIMO!!

 

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Nº de Colegiada CV-13970