Causas del aumento de la infertilidad

Hace algunos días hablaba con una amiga sobre la importancia de los estados emocionales y procesos psicológicos durante la reproducción asistida y, entre unas y otras divagaciones, las dos llegamos a la conclusión de que hables con quien hables actualmente, conoce a alguien que ha sufrido o sufre problemas de infertilidad, si no resulta ser ella misma o él mismo quién los sufre.

 

Las cifras de parejas con problemas de fertilidad alcanzan ya casi el 20% de la población en edad fértil.

 

¿Qué está pasando? ¿Qué puede estar causando que cifras tan elevadas de infertilidad nos estén invadiendo? Esta cifra, ¿puede seguir aumentando con nuestro modo de vida actual?

 

Hoy, hablamos de las posibles causas que estarían afectando a la fertilidad de la población mundial, sobretodo a la población de países desarrollados.

¿Por qué aumentan los casos de esterilidad e infertilidad?

Dado que los problemas de esterilidad e infertilidad pueden ser causa de grandes trastornos psicológicos en las parejas o personas que los sufren (depresiones, culpabilidad, ansiedad, estrés, …) debemos preguntarnos qué puede estar sucediendo para que, cada día, dichos problemas sean más pronunciados y afecten a más cantidad de población de países desarrollados a nivel mundial.

 

Las causas son variadas, pero las más importantes están resultando ser el retraso del deseo de maternidad/paternidad hasta edades que superan los 30 años y el ritmo de vida actual que, en multitud de ocasiones, impide conciliar vida familiar y laboral. Si a todo esto le sumamos la crisis económica que se sufre en cantidad de países desarrollados, es posible que este retraso en la búsqueda del embarazo se esté postergando más de lo debido, ante todo, teniendo en cuenta que llegados los 35 años en la mujer, la tasa de fertilidad cae en picado y los riesgos durante el embarazo aumentan también de manera considerable.

Factores que afectan a la fertilidad

Son varios los hábitos de vida y consumo que resultan desfavorables para nuestra capacidad reproductiva. Muchos de ellos, totalmente introducidos en nuestro ritmo de vida diarios y muy difíciles de evitar. Pero, ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar para conseguir nuestra meta de ser papás y mamás? Alcanzar los sueños a veces cuesta un poco más de lo esperado, pero hemos de luchar para que lleguen.

 

  1. Consumo o contacto de sustancias tóxicas: cuando hablamos de estas sustancias no sólo nos referimos a drogas como el hachís o el cannabis. Sumamente tóxicos para el buen funcionamiento de la capacidad reproductiva son el tabaco y el consumo habitual de alcohol. También encontramos cantidad de sustancias que merman la fertilidad y provocan la interrupción del embarazo en productos que consumimos diariamente y con los que convivimos sin ser conscientes: DDT (pesticida), carnes de animales hormonados en exceso, metales pesados, tintes orgánicos, herbicidas y pesticidas.
  2. Exigente ritmo laboral: tal y como se encuentra la situación laboral en cantidad de países desarrollados, el nivel de exigencia se hace cada vez más elevado. Este hecho provoca situaciones que resultan incompatibles con la paternidad y la maternidad: escaso tiempo para dedicar a la familia, preparación universitaria que se alarga hasta los 30 años o más, retraso en el deseo gestacional que deriva en problemas de fertilidad (sobretodo en mujeres),  cambios en los ritmos circadianos que provocan desarreglos en el funcionamiento de nuestro organismo, estrés y ansiedad que derivan en problemas de fertilidad como desarreglos hormonales y anovulación en mujeres y deficiente calidad espermática en hombres, etc. 
  3. Obesidad y sedentarismo: afectando más a las mujeres que a los hombres, el sufrir obesidad afecta el triple a la fertilidad que encontrarse en el peso óptimo. Es por ello que, normalmente, si comienzas un tratamiento de reproducción asistida y tu peso es muy elevado, la primera recomendación sea perder algo de ese exceso de peso. El sufrir obesidad afecta tanto a la calidad del ovocito como a la cavidad uterina que debe acoger a dicho ovocito una vez fecundado. Se recomienda realizar ejercicio de manera habitual e intentar mantenerse a unos niveles de peso saludables. 
  4. Focalizar la atención en el embarazo: una vez se comienza con la búsqueda puede resultar contraproducente focalizar únicamente las relaciones sexuales a conseguir el embarazo, produciendo altos niveles de frustración, estrés, ansiedad y culpabilidad cada mes que la gestación no se da. Aprovecha tus días fértiles pero, no olvides que cuidar las pareja cada día cuenta.
  5. Uso del móvil y portátil: algo tan habitual como es el uso de las nuevas tecnologías puede estar afectando a nuestra fertilidad. El trabajar con estos aparatos cerca de ovarios y/o testículos puede provocar alteraciones en el funcionamiento de éstos.

     

A veces las cosas se pueden complicar pero lo importante es tener ganas de cambiarlas a mejor y los especialistas adecuados a tu alrededor que te ayuden a ver las posibilidades y los modos de alcanzar el éxito. Seguimos en búsqueda…

 

¡SUERTE!

 

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Nº de Colegiada CV-13970