Tu Relación Contigo Mismo

¿Y si en vez de andar siempre tan preocupados por lo que piensan, sienten o dicen los demás empezáramos a ocuparnos de qué piensa nuestra cabeza o siente nuestro corazón?

 

La pregunta es sencilla y la respuesta aun lo es más… ¿Con quién convives verdaderamente tú a diario?

 

Podemos continuar realizando preguntas interesantes… ¿Quién puede cuidar mejor de ti sino tu?

 

Antes de querer a nadie, quiérete a ti. Antes de buscar la felicidad en otros, mira dentro de ti. Todo esto no llega por casualidad ni por inercia, todo, absolutamente todo, depende únicamente de ti mismo. Y lo más bonito de todo es saber que cuando entiendes esto y lo practicas, cuando finalmente decides ocuparte de ti y responsabilizarte de tu felicidad, llegan personas con las que compartirlo y disfrutarlo aún mas resulta una tarea muy sencilla.

Entrégate a ti mismo

Decía muy acertadamente Oscar Wilde: “Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna”

 

Y así ha de ser, porque de una cosa debes estar seguro/segura, cuando uno se ama y se respeta entiende de verdad que nunca más estará solo, entiende que la única manera de estar bien con el resto del mundo, es estarlo consigo mismo.

 

Lo que los demás piensan o no de ti, en realidad, es tan solo un reflejo de tus propios sentimientos y emociones, de tus limitaciones, bloqueos y miedos. Valóralo y tenlo en cuenta. Todos tenemos aspectos positivos que potenciar y negativos que mejorar. Es importante que encontremos el equilibrio en el nivel de consciencia de unos y de otros para mantener nuestra autoestima donde debe estar.  Con lo bueno, toma decisiones para poder avanzar camino a tus sueños, metas e ilusiones y con lo malo, haz una limpia, mejóralo cada día. Lo cierto es que no depende de nadie más que de ti.

 

No existen excusas para empezar y debes hacerlo hoy mismo. Entrégate a la fascinante aventura de conocerte, siéntete y reconoce qué es lo que te hace sentir mal y cuáles son las cosas que, por el contrario, te benefician y te fortalecen. Es la única forma de avanzar hacia el cambio. Para decir un te quiero sincero, justo y desde el corazón… aprende primero a decir “me quiero”. Aprende sobre ti, sobre tus heridas, dónde duele y por qué y ahora, dedícate a cuidarte, a sanar esas cicatrices para que no vuelvan a sangrar. A curar golpes que forman parte de un pasado que no tiene por qué volver si ya hemos aprendido de él. Y, sobretodo, da gracias a aquellas personas que te hicieron de maestros porque gracias a ellos, gracias a esas heridas y cicatrices, hoy vas a quererte y respetarte más. Hoy, habrás aprendido algo nuevo, hoy ya no le darás a nadie más el poder de manejar tu vida, ni de engañarte, ni mucho menos dañarte.

 

No podrás querer bien a nadie más si no eres capaz de hacerlo contigo mismo. No podrás entregarte con sinceridad a nadie más si antes no has aprendido a entregarte incondicionalmente a ti. Aprender a quererte te enseñará que tu estado de ánimo no depende del estado de ánimo de nadie más, ni tu valor aumenta o disminuye dependiendo de lo que el otro opine o piense de ti. No te faltes al respeto, ni mucho menos te falles. Eres auténtico/auténtica y maravilloso/maravillosa tal cual eres y estoy segura que existen millones de personas capaces de verlo pero, debes empezar por verlo tu.

Si, eres una princesa pero ya no necesitas un príncipe que te rescate del dragón. Ahora tu tienes las armas para poderlo hacer por ti misma.

Si, eres un príncipe y no necesitas ir por la vida matando dragones y rescatando princesas para que se te valore y respete. Puedes quedarte en casa y puedes disfrutar la vida sin tantos riesgos.

 

No somos perfectos, nadie lo es. Pero siempre he defendido y seguiré defendiendo que YO SOY PERFECTA EN MI IMPERFECCIÓN… Y TÚ… TAMBIÉN. Ámate con todo ello, el resto irá llegando cuando de verdad te encuentres preparado para recibirlo.

 

Olaya Martínez

Psicóloga en Valencia

 

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Nº de Colegiada CV-13970