No necesito nada, pero lo quiero todo

Hace tiempo que le presto atención al concepto de “necesidad” y, desde hace algún tiempo también, llegué a la conclusión de que no necesito nada. Así es, nada de nada.

 

Qué bien poder decir eso cuando uno, por fin, se ha dado cuenta que tiene todo aquello que podría necesitar.

Qué liberación cuando uno descubre que es un ser completo al que no le falta nada, al que no le falta nadie, por tanto, no hay nada más que pueda necesitar.

 

Junto con este aprendizaje otro aún más importante, sin necesitar nada… ahora sé que lo quiero todo. Quiero todo lo que yo quiero y no me valen las excusas ni las medias tintas.

Quiero todo lo que soy capaz de dar. Doy todo lo que me cabe recibir

Al final se trata de una cuestión de equilibrio y justicia. Es importante, perdón, no es importante, es FUNDAMENTAL que uno sepa qué quiere, hasta dónde quiere, cómo quiere, incluso cuándo quiere, para poder también equilibrar con lo que puede dar, puede querer, puede llegar.

 

Todos podemos todo y todos debemos querer todo, porque el todo es el único camino y no las cosas a mitad o los “no estoy seguro”. Aquí se viene a jugar y a ganar, a vivir con pasión, a comprometerse con la vida y con uno mismo. Aquí se viene a darlo todo y a recibirlo todo… ¿Qué sino?

¡Si esto es una partida, yo quiero hacer la jugada maestra!

 

Porque el tiempo es algo que se va y no estamos para perderlo en “por si acasos”, porque mañana es tarde cuando tenemos HOY para decidir. Porque ahora es el momento para elegir y no después, porque después ya habremos perdido tiempo. Ahora es ahora y tú, ¿Qué quieres para ser feliz? Y si el fin último de la vida es ser felices, no hay excusas que valgan que te alejen de ese camino.

 

No deben alejarte las excusas y no deben alejarte los conformismos y es que, si tú crees que has de conformarte con algo es porque crees también que no puedes tener algo mejor y me reitero, tú puedes y debes querer tenerlo todo.

 

Imagina que la vida es como unos grandes almacenes donde tienes de todo: muebles, electrodomésticos, ropa, calzado, accesorios, juguetes, etc. Imagina que alguien te dice que puedes coger todo aquello que vaya a hacerte feliz, que podrás llevártelo gratis y fácilmente. Pero cuidado, has de ser sincero y escoger de verdad todo aquello que te hace feliz, no vale coger por coger porque entonces te quedarás sin nada. ¿Qué cogerías? Esa es la pregunta y ese es el juego de la vida. Si no sabes qué quieres coger para ser feliz, escogerás cualquier cosa y es imposible que cualquier cosa pueda hacerte verdaderamente feliz.

 

Pues bien, ese es el juego que os propongo hoy… iros de compras y tendréis de regalo todo aquello que va a haceros felices.

¿Con qué os quedáis?

 

Olaya Martínez Gil

Psicóloga en Valencia

 

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Nº de Colegiada CV-13970